Henos aquí...
Hablamos de querer cumplir nuestros sueños, de manifestar. Pero la verdadera pregunta es si estamos dispuestos a convertirnos en la persona que necesitamos ser para vivir esa vida.


Huir de uno mismo no siempre es evidente.
A veces es sutil. A veces se disfraza de rabia, de tristeza, de productividad, de culpar afuera o de seguir esperando que algo cambie sin tener que mirarnos por dentro.
Yo conozco el precio de eso.
Sé lo que cuesta no trabajarse, no asumir la responsabilidad interna, no hacerse cargo de la propia vida.
Mi camino empezó cuando esa forma de vivir dejó de ser suficiente. Cuando entendí que evitar no me estaba protegiendo, solo me estaba alejando de la vida que quería vivir.
Mirar hacia adentro no fue cómodo, pero sí inevitable. Ahí comenzó un proceso de muerte y renacer. Entendí que frente a los momentos más duros solo hay dos caminos: atravesarlos y despertar, o evitarlos y seguir viviendo a medias. Yo elegí atravesar.
Hoy acompaño despertares. No desde el miedo ni desde la idea de que despertar es algo aterrador, sino desde la conciencia de que lo verdaderamente desafiante es seguir huyendo de uno mismo. Acompaño a personas que sienten que ya no pueden mentirse, que saben que vivir en automático tiene un costo demasiado alto.
Mi trabajo es sostener espacios donde las personas pueden mirar su historia sin miedo, entrar en contacto con lo vivido —lo doloroso, lo incómodo, lo no resuelto— y transformarlo en conciencia en lugar de seguir evitándolo. No acompaño desde el victimismo ni desde la promesa de soluciones rápidas. Acompaño desde la presencia, la honestidad y la responsabilidad interna.
Soy psicóloga clínica de formación, pero mi trabajo no se trata de técnicas ni diagnósticos. Se trata de acompañar procesos reales, humanos, profundos.
No quiero que las personas vivan a medias. Creo profundamente que todo lo vivido puede convertirse en conciencia cuando se mira sin miedo. El resultado de ese proceso no es comodidad, es libertad. Y la libertad, inevitablemente, viene acompañada de responsabilidad.
Quien lee hasta aquí suele estar en un momento en el que sabe que mirar hacia adentro a veces no es opcional.
P.D. Algunas ideas las escribo en Substack y otras las digo en Instagram y TikTok.

